Bienvenidos al Blog de IIGMcine

Publicado en bienvenida con etiquetas , , el abril 14, 2009 por iigmcine

Hay hombres que luchan un día y son buenos.
Hay otros que luchan un año y son mejores.
Hay otros que luchan muchos años y son muy buenos.
Pero hay quienes luchan toda la vida, esos son imprescindibles.

Bertolt Brecht

Antecedentes de la batalla naval de Guadalcanal

Publicado en Historia con etiquetas , , , , , el junio 1, 2009 por iigmcine

La batalla de Guadalcanal se enmarca dentro de la campaña del Pacífico. El día 7 de agosto de 1942 las fuerzas aliadas, principalmente los americanos, se hicieron con el control de parte de las Islas Salomón (Guadalcanal, Tulagi y las islas Florida) con el objeto de establecer allí bases militares.

campana-de-guadalcanal2El valor estratégico de Guadalcanal, en sí mismo, resultaba bastante discutible. Los japoneses habían puesto las miras en Midway y sobretodo en Australia, principal objetivo de las fuerzas imperiales japonesas. De hecho, ya habían tomado la base militar de Rabaul, situada en el archipiélago de Bismarck y habían ocupado gran parte de Nueva Guinea. Con este objetivo en mente, los nipones comenzaron la construcción de un aeropuerto en la isla de Guadalcanal.

La acción de los aliados impidió que Japón pudiese interferir en el suministro de los aviones estadounidense en su ruta hacia Australia, Además, dejaban aislada la base japonesa de Rabaul, ocupada el 23 de enero de 1942. La operación significaba para el mando aliado asestar un golpe en el dispositivo japonés, amenazando su flanco izquierdo que seguía ganando terreno en Nueva Guinea y, adicionalmente, si la operación terminaba con éxito, se lograría la primera victoria terrestre contra el Japón, abandonando la lucha a la defensiva que ya duraba nueve meses.

La flota de portaaviones Saratoga, Enterprise y Wasp acompañados por sus barcos de apoyo, se colocaron al sur de Guadalcanal, mientras que la fuerza anfibia de Turner se aproximaba a la isla de Savo. La armada optó por realizar un ataque nocturno de artillería para debilitar las posiciones japonesas, que apenas contaban con 2200 ingenieros encargados de la construcción de la pista. El desembarco se realizaría al amanecer, tras el ataque aéreo. Lee más »

El desembarco de Normandía

Publicado en Historia con etiquetas , , , , el mayo 28, 2009 por iigmcine

desembarco“Créeme, Lang, las primeras 24 horas de la invasión serán decisivas…La suerte de Alemania dependerá de ello…Tanto para los aliados, como para nosotros, éste será el día más largo” Con estas palabras vaticinaba el mariscal de campo alemán Erwin Rommel la magnitud del desembarco el día 22 de abril de 1944.

La invasión de los aliados, denominada operación Overlord, se produciría dos meses más tarde, el 6 de junio, fecha que ha pasado a la Historia con el nombre de Día D. No obstante, las fuerzas británicas llevaban preparando este ataque desde diciembre de 1942, planeado en principio por el general F.E. Morgan y a partir de 1944 por el Cuartel General de las Fuerzas Aliadas. El objetivo de esta operación era ambicioso: liberar Francia de la ocupación nazi y llegar hasta Alemania.

Para ello, diseñaron una estrategia que consistía en desembarcar en las playas del noroeste francés, bautizadas con los nombres en clave de Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword, para establecer a lo largo de los más de 80 kilómetros de costa una colosal cabeza de puente, de modo que pudiesen penetrar los blindados. Tras atravesar la campiña francesa, liberarían París y podrían llegar hasta Alemania, forzando así su rendición.

Los alemanes no esperaban un desembarco en Normandía. Los aliados se habían encargado de hacer todo tipo de maniobras de distracción para hacer creer al Führer que habían fijado su objetivo en el sector de Calais, punto donde la distancia entre las islas británicas y la costa francesa era menor. Lee más »

Los submarinos alemanes U-boot

Publicado en Historia con etiquetas , , , el mayo 28, 2009 por iigmcine

Los submarinos alemanes empleados en la Segunda Guerra Mundial recibieron el nombre de U-boot, abreviación de Unterseeboot que significa nave submarina. A pesar de la variedad de sumergibles, construidos incluso en los últimos años del conflicto, uno de los modelos más conocidos es el U-boot tipo VII-C 96. Su fama no deriva de las preferencias de la Kriegsmarine, sino de la película Das boot del cineasta alemán Wolfgang Petersen.

ubootEl U-boot 96 se mandó construir en mayo de 1938, antes de que estallase la guerra. Un año más tarde, el 16 de septiembre de 1939 fue botado en Kiel-Gaarden. Este sumergible realizó un total de 11 patrullas, cuyo resultado fueron 27 buques hundidos y 4 barcos dañados. Finalmente, fue hundido el 30 de marzo de 1945 por una bomba estadounidense en Wilhelmshaven.

Un total de 5 comandantes estuvieron al mando de la tripulación a lo largo de 6 años de travesías marítimas.

- De septiembre de 1940 a abril de 1942: Heinrich Lehmann-Willenbrock (Cruz de Hierro)

- Del 8 de marzo de  1942 al 15 de marzo de 1943: Hans-Jürgen Hellriegel (Knights Cross)

- Del 16 de marzo de 1943  al 30 de junio de  1944: Wilhelm Peters

- De febrero de 1944 a junio de 1944: Horst Willner

- Del 1 de Julio de 1944  hasta febrero de 1945: Robert Rix Lee más »

La Cruz de Hierro

Publicado en Historia con etiquetas , , , , el mayo 24, 2009 por iigmcine

La Cruz de Hierro es una condecoración militar prusiana que se otorga a los distintos rangos del ejército (Wehrmacht), así como a la Fuerza Aérea (Luftwaffe) y la Armada (Kriegsmarine). Con esta medalla, con forma de cruz de color negro, se reconocía el valor, coraje y liderazgo de los soldados en la batalla. La idea surgió de las cruces que llevaban los caballeros católicos teutones durante las Cruzadas.

cruz2La Cruz de Hierro fue instituida por el Rey de Prusia, Federico Guillermo III, en marzo de 1813, pero sufrirá modificaciones en las distintas campañas militares. Diseñada por el arquitecto Friedrich Schinkel, esta condecoración fue concebida para reconocer el esfuerzo de los soldados durante la Guerra de Liberación contra los franceses a cuyo frente estaba Napoleón.

En principio, se estableció como una condecoración puramente militar y sólo se concedía en tiempos de guerra. Sin embargo, se han hecho excepciones, otorgando la Cruz de Hierro a civiles que realizaron labores militares. A pesar de haber sido reinstituida en las distintas guerras en las que ha participado Alemania, desde el final de la Segunda Guerra Mundial, esto es el año 1945, no se ha vuelto a conceder esta insignia.

El primer diseño de la Cruz de Hierro tenía grabada la corona real prusiana en la parte superior del anverso de la medalla. Justo debajo, se incluyeron las letras FW (iniciales del monarca), más abajo, se grabaron tres hojas de roble y por último se añadió el año de creación, 1813. En su origen, la cruz era totalmente negra, pero se enmarcó con un borde de plata para que resaltase en los uniformes.

En la Guerra Franco-Prusiana, que data de 1870, se volvió a introducir esta condecoración, pero con algunas modificaciones. Se sustituyeron la fecha y las iniciales del monarca, a fin de incorporar los datos de la campaña que enfrentó a los imperios francés y prusiano. En el reverso, antes liso, se incorporaron los distintivos de la orden de 1813.

Durante la I Guerra Mundial, el Kaiser Guillermo I volvió a introducir esta condecoración como reconocimiento al mérito militar. El diseño original en el reverso se mantuvo intacto, actualizando los datos en la parte frontal de la medalla. En este período, comenzaron a otorgarse de forma adicional las denominadas ‘Spange’ a aquellos combatientes condecorados con la Cruz de Hierro de Segunda Clase y que a su vez hubiesen obtenido la Cruz de Hierro de Segunda Clase durante la guerra Franco-Prusiana de 1870. La Cruz lleva una banda de color blanco y negro, colores representativos de la Alemania de la Primera Guerra Mundial. Lee más »

La caida de Filipinas y la batalla de Bataan

Publicado en Historia con etiquetas , , , , , , el mayo 23, 2009 por iigmcine

bataanLa tensión en el Pacífico estaba creciendo de forma considerable desde mediados de noviembre de 1941. Estados Unidos y Japón, no participaban activamente en la guerra hasta el momento, siempre vigilantes en la vasta extensión del océano Pacífico. Para la flota estadounidense, afincada en la base de Pearl Harbour, constituía una carrera contrarreloj para superar la escasez de mano de obra y de material. Debían prepararse para una guerra cada vez más probable.

La mayor parte de las fuerzas terrestres aliadas afincadas en Filipinas, eran soldados sin la instrucción suficiente. El Comandante en Jefe de las fuerzas estadounidenses en Filipinas, General Douglas MacArthur planeaba ampliar estas fuerzas del todo insuficientes para hacer frente al ejército nipón. Se esperaba el grueso del contingente para abril de 1942, pero ya había solicitado refuerzos que nunca llegaron por el ataque sorpresa en Hawaii.

El Mayor General Lewis H. Brereton estaba al mando de la Fuerza Aérea estadounidense, compuesta por 35 bombarderos B-17 y 107 cazas P-40. El Almirante Thomar Hart estaba a cargo de la Flota Asiática, que apenas contaba con efectivos, exceptuando un crucero pesado, otro ligero, así como una treintena de submarinos y destructores que databan de la Gran Guerra.

Consciente del grave peligro para Filipinas y el resto de las islas si se producía un ataque, el almirante Harold R. Stark, jefe de Operaciones Navales, hizo hincapié en la defensa de las bases de Wake y Midway. Para proteger estos puestos de vital importancia, el almirante Husband E. Kimmel , comandante jefe de la flota del Pacífico, trató de utilizar los escuadrones de búsqueda de la fuerza armada aérea para operar allí. La Armada, sin embargo, se mostró reacia a enviar a sus combatientes a pequeñas islas aisladas, a lo que hay que sumar que los pilotos carecían de formación para extensos vuelos sobre el agua. Ante el rechazo de la Armada, Kimmel tuvo que recurrir a los escasos recursos del grupo marítimo- aéreo 21 (MAG-21). Lee más »

La batalla de Iwo Jima

Publicado en Historia con etiquetas , , el mayo 20, 2009 por iigmcine

La batalla de Iwo Jima se libró durante los meses de febrero y marzo de 1945, en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial. La contienda en la que se enfrentaron el ejército japonés y el norteamericano fue una de las más cruentas del conflicto, provocando la muerte de la práctica totalidad del contingente nipón.

La Isla del azufre, como se denomina en lengua japonesa, es un pequeño islote de no más de 8 kilómetros de longitud. Su importacia en el conflicto radica en su situación estratégica, se encuentra situada en el paso entre las Islas Marianas (1.005 kilómetros) y Tokio (1.080 kilómetros). Los estadounidenses que habían conquistado las Islas Marianas el 15 de junio de 1944 tras la batalla Saipán, habían acondicionado el archipiélago para que sirviese de base a las superfortalezas B-29.

marines-jimaPara poder llegar desde estas islas a Japón y bombardear sus ciudades, los aviones estadounidenses tenían que sobrevolar Iwo Jima, donde los japoneses habían construido dos aeródromos y contaban con una instalación de radar. El siguiente movimiento estaba claro: debían conquistar Iwo Jima e instalar allí su cuadrilla de cazas. La conquista de este territorio les permitiría llegar a Japón sin ser avistados y les proporcionaría una base para aterrizajes de emergencia para los B-29 que volviesen averiados o sin combustible de sus misiones en las grandes ciudades japonesas.

La invasión no cogió por sorpresa al ejército nipón, que esperaba el ataque. Debilitadas su armada y su flota mercante tras la batalla del Golfo de Leyte , los japoneses veían el final de la guerra cerca, y consideraban que su única oportunidad para llegar a un acuerdo de paz consistía en acentuar la resistencia en los territorios desocupados.

Con este objeto, el alto mando japonés encargó al teniente general Tadamichi Kuribayashi  la defensa de Iwo Jima, quien renunció a las trincheras de la playa y optó por la creación de una red de túneles y bunkers en el interior del monte Surabachi. Kuribayashi, conocedor del potencial de los Estados Unidos, donde había trabajado como viceagregado militar, supo adaptar su estrategia al descomunal despliegue de medios norteamericano. Lee más »

La línea que no debes cruzar

Publicado en Articulos con etiquetas , , , , el mayo 17, 2009 por iigmcine

La delgada línea roja es una película coral que no consigue profundizar en los personajes, un intento artificioso de acercamiento a la condición humana. Los soldados de la compañía Charlie entran y salen de escena, están siempre ahí, pero no llegamos a conocerlos. Sí sabemos que el soldado Witt (Jim Caviezel) es un desertor capaz de sacrificios heroicos y que el sargento Welsh (Sean Penn), su personaje antagónico, es un pesimista que representa el desencanto por la vida. Sí, en efecto, eso es palpable desde un principio. Ahora bien, el film no va más allá, se queda atorado en ese punto, en protagonistas estereotipados cuya caracterización se basa en el uso de recursos demasiado fáciles y poco convincentes.

lineaLa acción se desarrolla en el año 1942, en el Frente del Pacífico. Los soldados norteamericanos de la compañía de infantería “C” de Charlie desembarcan en la isla de Guadalcanal para conquistar este lugar estratégico en medio del océano. Su objetivo principal será la toma de una colina desde la cual los japoneses pueden controlar la mayor parte de la isla.

En esta película, los diálogos son escasos y las explicaciones se introducen mediante flash-back reiterativos. Esto supone una contradicción si tenemos en cuenta que, tras profundas reflexiones existencialistas, se introducen imágenes repetitivas de la mujer que espera en casa la vuelta del soldado para que el espectador comprenda la gravedad de la pérdida. La balanza tiene que estar equilibrada. O bien se opta por explicar todo dando por sentado que el espectador necesita de una mano que le guíe o bien se apuesta por su capacidad de hilar y juntar piezas. Lee más »

Homenaje a los que no pudieron oler la metralla

Publicado en Articulos con etiquetas , , , , , , el mayo 17, 2009 por iigmcine

noeran“Lo lamentará hasta el día de su muerte, si vive hasta entonces” sentenciaba impasible un memorable John Wayne en El hombre tranquilo. Unido ineluctablemente al género del western, este actor encarna como ninguno la imagen épica del héroe. En la escena final de Centauros del desierto apenas distinguimos sus rasgos bajo el sombrero de cowboy, tampoco se escucha comentario alguno, pero sabemos que estamos ante una leyenda, un mito del género. No cabe duda de que su porte y sus andares contribuyen, pero sin la maestría de John Ford no se hubiera forjado un héroe. Utilizando un plano fijo y el cuadro adecuado, Ford consigue ese etéreo efecto de imperturbabilidad que rodea al actor.

Demostrado queda que ambos son capaces de crear protagonistas heroicos cuando trabajan juntos. Entonces, ¿Por qué no seguir este patrón en No eran imprescindibles?. Simplemente, no era éste el objetivo de John Ford cuando en el año 1945, recién terminada la Segunda Guerra Mundial, se propuso comenzar el rodaje de esta cinta, un sentido homenaje a los soldados aparentemente “prescindibles” pero que contribuyeron con su labor al desenlace de la guerra.

noeran3John Ford, director de grandes clásicos como Mogambo, La diligencia o Ser o no ser con los que sentó las bases del lenguaje cinematográfico clásico, realizó también varios documentales durante la contienda. Las imágenes de La batalla de Midway, título de uno ellos, reflejan la preparación de los pilotos y el trayecto de los aviones sobrevolando el Pacífico. El tempo lento de No eran imprescindibles y su trama centrada en el día a día de unos soldados sin oportunidad de enfrentarse al enemigo, confieren a esta cinta un cierto tono documental a pesar de tratarse de una película de ficción. Lee más »

Claustrofobia a 200 metros bajo el agua

Publicado en Articulos con etiquetas , , , , el mayo 13, 2009 por iigmcine

Ciertas películas dejan un regusto amargo, otras empachan y las hay incluso que terminan sin todavía haberlas podido paladear.  Otras veces, las menos, encontramos películas con un sabor único, estandartes de la cinematografía que despiertan odios y pasiones sin dejar indiferente a nadie. Este es el caso de Das Boot, elevada a la categoría de obra maestra por su claustrofóbico reflejo del día a día en el interior de un submarino y criticada, al mismo tiempo, por la falta de rigor histórico en beneficio de una excesiva crítica antibelicista.

dasboot2La historia, lineal y de escasa densidad narrativa, transcurre en el interior de un submarino alemán, un U-boot, durante la Batalla del Atlántico. La tripulación, dirigida por un soberbio Jürgen Prochnow, está compuesta por jóvenes alemanes apenas conscientes de las penurias que pasarán en este sumergible. A bordo del U-96 viaja también el teniente Werner Grönemeyer, enviado por el Ministerio de Propaganda con el objeto de realizar un dossier fotográfico del viaje y que se convertirá en un miembro más de la tripulación.

Sin embargo, lo que deja al público fascinado en esta película no es tanto la trama argumental, como el impacto con el que golpean sus imágenes. Esta embestida visual provoca una sensación agónica difícil de conseguir en la gran pantalla. El espectador se encuentra de repente inmerso en la película, puede palpar la angustia, siente la presión como si él mismo estuviese a bordo del submarino. Los tonos rojos y verdes, los balanceos de la cámara y los planos cortos y contrapicados ayudan a crear esta atmósfera densa y opresiva. Lee más »

Brindemos por el antibelicismo mordaz

Publicado en Articulos con etiquetas , , , , , , el mayo 4, 2009 por iigmcine

Sin duda, son muchas las películas que a lo largo de los años han destacado por su crítica antibelicista, en este caso de la Segunda Guerra Mundial. Otras, por el contrario, cumplen con la patriótica misión de dejar en buen lugar a esos soldados que se jugaron la piel por defender la bandera de su país. Películas focalizadas en un bando, el aliado, que parecen servir de redención al resto de compatriotas.

Sin entrar en la categorización de los distintos filmes bélicos, hay algunos que sirviéndose de los bunker y las trincheras ejercen un efecto inmediato de repulsa en el espectador, despiertan un rechazo visceral hacia una guerra en la que no hay vencedores ni vencidos porque todos pierden, algunos su propia vida, otros las ganas de seguir luchando.

cruz-hierroSam Peckinpah, en su brillante La cruz de Hierro, logra asombrar con el denominado lirismo violento a los espectadores que no esperan de ella sino otra película bélica más. Y no es, no, en ningún caso otra de tantas obras que se sirven del escenario de la Segunda Guerra Mundial para desplegar todo su armamento visual.  A lo largo de sus poco más de dos horas, esta película genera un efecto hipnótico, no tanto por la originalidad de su guión o la caracterización de los personajes, como por la fuerza de sus diálogos y la crudeza con la que se refleja el conflicto.

Con un guión basado en la novela de Willi Heinrich Das Geduldige Fleish traducido en español como La carne dispuesta, Peckinpah sitúa la acción en el frente oriental, concretamente en la Península de Taman, donde un contingente de soldados alemanes aguantará los ataques de los t-34 soviéticos, considerados los mejores tanques durante los años del conflicto. La trama se centra fundamentalmente en los personajes del capitán Stransky, un aristócrata prusiano desesperado por conseguir la Cruz de Hierro para no decepcionar a su familia y el cabo Steiner, cuyo odio a la guerra es parejo a la necesidad que tiene de ella. Lee más »

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